Poderes del hígado


A nivel fisiológico, es el órgano interno más grande en nuestro cuerpo. El hígado recibe sangre por dos vías distintas: la que llega del corazón, y la que proviene del intestino. Este órgano es el encargado de eliminar toxinas, ya se encuentren presentes en forma natural por los desechos producidos por nuestro organismo, como el amoniaco, o de toxinas que ingerimos, como el alcohol.

A nivel energético, el hígado es el que se encarga de darnos coraje para la acción, permitiéndonos adaptarnos a ciertas circunstancias.

A nivel emocional, un hígado sano genera claridad mental y equilibrio emocional. Nos proporciona un juicio claro y decisiones firmes generando una acción rápida y consecuente. La emoción positiva de un hígado sano es el idealismo, amabilidad, bondad. En cambio, las emociones negativas como pena, odio, celos, envidia, agresividad, traban el buen funcionamiento del hígado y generan muchas molestias físicas (tensiones musculares en cuello y hombros, dolor de cabeza, problemas de visión, etc).

Todos los pensamientos y sentimientos amargos e irritantes que no han sido expresados o resueltos, se alojan en nuestro hígado. La particularidad de éste órgano es que tiene capacidad de acumulación de estrés y tensión interior: imagínate un placard lleno de cosas viejas que no se usan más, pero que todavía no tuvimos tiempo de limpiar. El bloqueo de la energía del hígado, puede llegar a crear un estado depresivo, que genera cólera como reacción a la depresión e irritabilidad, mal humor y violencia.

Tanto la medicina tradicional como la ancestral entienden al cuerpo humano como un sistema perfecto y, salvo la vejez como factor natural de muerte, las enfermedades provienen de agentes externos. Estos agentes externos en la Medicina Natural se comprenden como desbalances de la dinámica natural del cuerpo. Tal es así que las culturas originarias han mantenido una armonía en conjunto con la naturaleza, sabiendo que de ella proviene tanto el bienestar del cuerpo como el espiritual: observan las maneras del buen vivir en armonía con los ciclos naturales, y también utilizan sus productos para alimentarse y curar enfermedades. El agua, los vegetales y minerales, constituyen una fuente de salud en la medida que cada uno de ellos es un elemento en la naturaleza como el hombre.

Algunos consejos para conseguir desbloquear el hígado:

En primer lugar es necesario darnos cuenta, para prevenir que estas situaciones se repitan frecuentemente o con mucha intensidad, debemos conocernos, ver qué personas o situaciones nos generan ira y de qué manera la gestionamos. En este caso, podemos recurrir a un terapeuta e incluso tomar algún remedio de homeopatía o flores de Bach. También a través de la fitomedicina, la toma de plantas desintoxicantes para el hígado puede ser de gran ayuda para estimular el drenaje y mejorar la función hepática. Estas tres opciones son naturales y sin efectos secundarios.

Para no reprimir, es necesario aprender a comunicar. Poder hablar con serenidad de lo que sentimos y de lo que nos hace daño, con las personas a las que queremos y con aquellas con las que estamos en contacto en nuestro día a día, especialmente en el entorno laboral (se que es difícil, pero por lo menos podríamos intentarlo, no?) Hacer deporte es una de las grandes soluciones para nuestros males, en este caso porque nos ayuda a descargar la tensión física. Cuando realizamos movimientos con el brazo derecho estamos también masajeando y liberando nuestro hígado. Es imprescindible expresarse, busca tu forma de expresarte, que te genere placer, libertad y sin ningún tipo de exigencia.

Una buena alimentación es clave: evitá comer demasiado, explorá y observá qué tipo de nutrientes estás incorporando. Un tip que me encanta: cuando tengas la oportunidad de encontrarte rodeada de naturaleza, nada más lindo que un GRITO bien fuerte: quizás suena raro, pero probalo y después me contas.

Te cuento sobre algunas plantitas para ayudar a limpiar el hígado, todas de fácil acceso y muy nobles.

Carqueja:

Carqueja – Baccharis articulata

Maravillosa planta originaria de Brasil, posee un principio activo muy amargo. Crece en el norte de nuestro país. Es lo mejor que existe como estimulante de las funciones hepáticas, colagoga y digestiva, generando una acción purgante intestinal. Activa la secreción biliar, es depurativa y desintoxicante. Aumenta la cantidad de bilis y alivia los cólicos hepáticos. Elimina los cálculos biliares. Es lo mejor contra dispepsias y malas digestiones. Es diurética y cura los disturbios de las vías urinarias. Además de todo esto, como si fuera poco, es afrodisíaca .

Preparación y uso: infusión con hojas desecadas, un puñado grande (30 gr) para un litro de agua. SIN AZÚCAR. Se tomará caliente después de las comidas.

 

 

Diente de León

Maravillosa planta comestible, cuya raíz amaga se llama radicheta. Toda la planta posee valiosas cualidades, tanto como alimento como por ser un medicamento hepático y digestivo. Es una planta muy común en baldíos y jardines, de hermosas flores amarillas.

Diente de león – Taraxacum officinale

El diente de león es uno de los mejores estimulantes de las funciones hepáticas, tomado como tisana y también comido crudo en ensaladas. Tiene acción laxante suave; neutraliza la acidez estomacal; es depurativo, desintoxicante y diurético; aumenta el caudal de la bilis; previene contra cálculos de la vesícula biliar; reduce la glucosa en sangre. Se lo aconseja contra hemorroides, y también contra la anemia, la inapetencia y el estrés nervioso. Es una de las plantas medicinales más recomendadas para tratar problemas digestivos y hepáticos. También es un gran aliado para ayudarnos con los dolores premenstruales.
Su elevado contenido de vitaminas A y C, además de potasio, lo hacen recomendable como antioxidante y para la prevención contra el cáncer.

Preparación y uso: infusión con hojas desecadas, un puñado grande (30 gr) para un litro de agua. SIN AZÚCAR. Se tomará caliente después de las comidas.
Sus raíces, la radicheta, desecadas a la sombra y luego molidas y tostadas en sartén, son un buen reemplazante del café, sin las contraindicaciones de este último. También pueden comerse bien cocidas, en hervor hasta que estén bien blanditas. Son muy ricas, con una pizca de limón.

 

Yerba de Pollo

Yerba de pollo – Alternanthera pungens

 

Ésta planta tiene actividad digestiva, laxante y depurativa y además diurética. Cura las malas digestiones y las fermentaciones pútridas por excesos alimentarios.

Preparación y uso: Toda la planta es activa, tanto las hojas como los tallos y raíz. Por un puñado grande (30 gr) para un litro de agua hirviendo. Se tapa, se deja decantar, se filtra y se beberá en el día. En casos más severos, se tratarán con un cocimiento (en vez de infusión), misma cantidad.

¡Tené cuidado al agarrarla, pincha!

 

 

 

Unos consejitos para tratar plantas medicinales:

1) Elegir bien dónde comprar, recomendamos ferias donde los productos son recolectados por los mismos vendedores, todo bien fresco. También aquellas dietéticas y herboristerías que te resulten confiables, indaga, fíjate, busca, no te conformes con lo primero que ves. Fijate los olores, las texturas de las plantas.

2) Antes de verter las plantas en el agua, intencionalas. Pensá que queres que te ayude a trabajar esa planta, destrabar.

3) Brindale tres alientos tuyos, para que la planta pueda conectar con tu espíritu.

4) Trata de realizar las infusiones con la energía del sol presente, y tomalas el mismo día.

5) No realices la preparación en aluminio, es mejor utilizar un recipiente de barro o en su defecto, vidrio.

Por último, en general son tratamientos de largo plazo, no esperes obtener resultados de un día para el otro. Las plantas mencionadas arriba, deben ser tomadas 1 litro por día, durante treinta días. También podemos tratar de sincronizar con la luna para ir viendo los distintos efectos que nos producen dependiendo de la etapa en la que se encuentre el ciclo lunar.

 

 

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