¿Hay algún humano en la sala?

De cómo desarrollar una aplicación para informar sobre salud sexual básica, se convirtió en una lucha de hormiguitas intentando sobrevivir a Google.

Soy Analía Fukelman, Lic. en Comunicación, y llevo adelante Lunar APP ama tu ritmo, aplicación mobile desarrollada en Argentina sobre React Native para Android e iOS.

Escribo este resumen 10 semanas después de haber rescatado nuestro proyecto de un pozo increíble, injusto, generado por bots y políticas editoriales oscuras y ambiguas de Google.

Durante 2019 recibimos dos sanciones/advertencias por parte de GooglePlay, errores de perspectiva que nos costó meses de esfuerzo reparar.

Primer strike

En la primer advertencia, el equipo de revisión indicó que “la app incumplía la política de edad y debía ser sometida a una revisión“. Lo único que habíamos agregado a la aplicación días antes de esta advertencia era un texto que sugería a las usuarias conectar con su historia corporal y les proponía reflexionar sobre la misma, incluyendo si habían transitado embarazos, partos, abortos

La app no recibía ni pedía esta información de las usuarias, no abogaba a favor del aborto ni lo discutía, simplemente les sugería reflexionar sobre su propia historia en esta clave de lectura. Pero evidentemente la palabra es un trigger para los procesos revisión automáticos de búsqueda que corre la compañía. Con la app removida, nos sometimos a una nueva revisión de edad por el cuestionario de clasificación del contenido y nos ubicaron como adecuada sólo para mayores de 17 años.

Nos dio tristeza perder a una porción importante y vulnerable de nuestro público: no sólo menstruante. sino también con una desinformación altísima sobre su salud reproductiva.

América Latina y el Caribe tienen la segunda tasa más alta en el mundo de embarazos adolescentes, según informes de febrero 2018 de la Organización Panamericana de la Salud/OMS.

Segundo strike

En septiembre 2019, tras enviar una actualización con mejoras, nos informaron que el update había sido rechazado y la app eliminada de GooglePlay, junto con las métricas, reseñas y todo historial. ¿Eliminada directamente? Sí, ya era el segundo strike :O

En el mail nos informaban que habíamos perdido todo debido a dos infracciones: la primera, muy concreta y modificable, que nuestro espacio de donaciones no utilizaba GooglePayments. La segunda, que la aplicación violaba la política de contenido sexual del Store. Indican que tenemos, por ejemplo, ilustraciones sexualmente sugestivas.

ilustración de LUNAR APP que acompaña la información sobre fase pre-menstrual

Apelamos en inglés, explicando que se trata de un marco de alfabetización corporal, pero no lo reconsideraron. Y no sólo eso, sino que en la apelación dejaron sin responder otras preguntas: ¿qué sucede con el texto de la app? ¿también es revisado con este criterio de contenido (sexual inadecuado / sexual pero educativo)? ¿cuáles son los lineamientos, palabras clave, o criterios para adecuarse a la policy en materia de texto?

Unfortunately I’m not able to comment on your request or make commentary on the screenshot provided. However please keep in mind any part of your app is subject to review once submitted.” 

Intercambiamos largos mails en la apelación oficial que ofrece GooglePlay, sin recibir información suficiente para entender qué modificaciones eran necesarias, bajo amenaza de sufrir peores sanciones si subíamos un update y nuevamente “fallábamos” a la policy. No era tan simple como “sacá las ilustraciones y probá subir la app de nuevo” ¿PRUEBA Y ERROR? No tenés tal derecho. La política de strikes de la compañía, como en béisbol, te castiga cada vez que te equivocas, es acumulativo sobre tu reputación. Empezamos a leer sobre otros casos de pequeños desarrolladores, eliminados de un plumazo por procesos automatizados, definiciones como “contaminación” por una cuenta que ha tenido infracciones, y proyectos posteriores se marcan por estar relacionados con dicha cuenta…

Un procedimiento muy desgastante… y en nuestro caso, sin poder entender cómo la política en relación al contenido sexual se aplicaba de forma tan descontextualizada: la app está muy lejos de ser un servicio pornográfico o de entretenimiento. Lean las reviews para comprender el valor y el uso que le dan nuestras usuarias. “Comprendo mi cuerpo”, “Aprendí a entender lo que me pasa y valorarlo”, “Información amorosa, sensible, que me ayuda a cuidar mejor de mi salud”. LUNAR APP ha recibido endorsement de la Universidad de Ginebra en el marco de “Be healthy, be mobile!”, financiándonos para desarrollar nuevas funciones y generar investigación para la salud con los registros ingresados a la aplicación.

Salvataje

Finalmente, sólo tras interpelar a 4 trabajadores humanos de Google, uno de ellos logró que se reconsiderara la sanción, comprendiendo que las ilustraciones de la app tienen un carácter necesario para su función educativa e informativa. La sanción fue levantada y la app recuperó su historial y presencia en GooglePlay, pero desde su retorno, no aparece correctamente en el buscador de GooglePlay, ni aún ingresando su nombre completo en la búsqueda, un nuevo obstáculo para el proyecto no fácil desentrañar porque ¿a quién le vamos a reclamar por los resultados del buscador?

Creemos que con un poder tal como tiene la compañía, sus procedimientos generan una barrera respecto del acceso a información básica y vital. Y en términos de derechos sexuales y reproductivos, la política de contenido es demasiado abierta, breve y ambigua.
No admitimos aplicaciones que contengan o promocionen contenido sexual, como pornografía, ni cualquier contenido o servicio que tenga el objetivo de provocar placer de carácter sexual. Puede que se permitan contenidos que incluyan desnudos si no son innecesarios y si el objetivo principal es educativo, documental, científico o artístico. ” 

Nuestra experiencia, tristemente, ha comprobado que no poseen las herramientas necesarias para detectar los objetivos de las apps y evaluarlas inteligentemente, con conciencia ciudadana, al menos no en el campo de la salud reproductiva.

No hace falta extendernos sobre la importancia del acceso a la información sobre salud, en perspectiva de derechos humanos, cuyo bloqueo o deformación aqueja a un enorme colectivo de mujeres y otras identidades, especialmente en países sub-desarrollados como el nuestro.

el antiguo lema corporativo de Google: “no seas malicioso”

Lamentamos mucho haber pasado por esta situación, sobre todo siendo un emprendimiento sin fines de lucro, cuya oportunidades son limitadas desde el inicio. Nos resulta desesperante pensar en la fragilidad del trabajo que hacemos muchísimos movimientos activistas para generar contenido con impacto social, sometido al arbitrio editorial de procesos automatizados.

Enviamos esta carta a Google a través de una persona y esperamos una respuesta de la compañía, o al menos, una lectura humana de esta crónica.

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